viernes, 21 de marzo de 2014

Se supone que el día debe de recibirte con un sol brillante y un colorido y feliz arco-iris después de cada tormenta. ¿NO? ¿o solo es eso una de esas mentiras que solían meter mis padres en mi cabeza para dormir mejor, o para sentirme serena conmigo misma y con el mundo? Creo en ello. Mienten por todo ¿no? Pues creen que uno se siente mejor con ello, pero no. No hay nada peor que las mentiras que abundan en esas lenguas saliendo de manera fluida, de una forma tan fácil, "como quitarle un dulce a un bebe" suelen decir me imagino yo. 

Por qué no todo es color de rosa? esa es mi pregunta frecuente, qué digo frecuente, mi pregunta diaria. ¿Por qué? ¿Por qué no todo es fácil y ya? Quisiera vivir en el mundo en que todo es cierto, en que no hay nada incierto, en el que no existen las dudas de nada ni la inseguridad de encontrarse errado con respecto a nada, uno en el que la tolerancia y la comprensión sea el arma frente a los estúpidos, donde todo pueda ser resuelto de manera racional. No somo más que simples peones en el juego de ajedrez de alguien más, como por ejemplo en el juego de nuestros propios padres, porque aunque fuésemos propiedad de ellos, pareciere que las propiedades no tuviésemos derecho de nada.

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