¿No son acaso en vano mis sentimientos por usted? ¿Qué hago con eso que usted deja anudado ahí, en medio del pecho? ni siquiera se puede llamar a eso corazón. Puede ser que me haya roto, en veintiún mil pedacitos, o simplemente en menos trozos con orillos muy filosos.
Puede ser que allá dentro de ese pecho suyo, solo habite una especie de agujero negro, que no siente, no vive, no ríe, no es consciente de lo que hace que su cerebro mecanice. Puede ser que estuve equivocada con respecto a usted, que mis fantasías eran solo eso... Simples y llanas fantasías, sin ninguna razón de ser, porque desde un principio todo con usted fue confuso, todo con usted no fue realmente cierto, todo fue un espejismo, un abismo, y de ese pico de montaña me he lanzado, desde lo más alto de la torre lo he hecho.
Por eso he caido otra vez hacia unos brazos helados, y cada vez que lo intento sucede lo mismo. ¿Puede alguien calentar un poco esos brazos? ¿Puede alguien derretir ese hielo en su corazón? ¿Su espacio de "Agujer negro" seguirá consumiendo todo de mi, haciendo acabar mis neuronas sin dejame ir, sin dejarme respirar.
Aún después de tanta desigualdad, de tanta injusticia en esa no llamada relación, en esa no amistad, en ese no amor, porque nada de eso somos, ni usted ni yo sabemos realmente lo que es. ¿Qué si si es amor? ¿Qué si es un amor masoquista el mío? Esto es como la oveja enamorándose del lobo, que en el fondo sabe que ese malvado lobo en cualquier momento puede atacarla, que ese malvado lobo solo llegó a ella con esa intención, pero la estúpida oveja aún tiene encendida la llama del deseo de que no sea así, de que ese lobo también tenga su lado de amor, su lado sensible, su lado de... de que ella sea su amor.
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